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3.- Diseño y formulación del proyecto


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3.- Diseño y formulación
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Una vez tenemos definidos los elementos clave para poder estructurar el proyecto, podemos pasar a definir paso a paso cómo vamos a modificar la realidad en la que queremos intervenir. Haremos un plan detallado de la ejecución del proyecto, de los recursos, de las actividades, resultados y elaboraremos un calendario ajustado. Ha llegado el momento de entrar de lleno en el proyecto, así que ¡manos a la obra!.

Programación de actividades
En esta fase se establece un plan de acción en el que se definen las actividades que se van a realizar para alcanzar los objetivos marcados anteriormente. (López, 2008). Por ello deberemos:

  Precisar qué se va a hacer, quién, cómo y dónde se va a hacer.

  Planificar el cronograma de actividades.

¿Qué es una actividad?
Una actividad es la acción necesaria para cambiar una realidad dentro de un tiempo concreto. Son los trabajos, investigaciones o las tareas que tienen que llevar a cabo las personas que trabajan en el proyecto. Las actividades deben de orientarse hacia una meta. Cada objetivo, y por tanto, cada resultado, tendrán una o más actividades.

Las actividades son las tareas concretas que hay que hacer. El supuesto es que la realización de las tareas nos permitirá dar cumplimiento al objetivo que nos propusimos.

Las tareas pueden ser de distinto tipo. Pueden pasar por:

  Una reunión o entrevista con gente involucrada en el problema que queremos resolver;

  Conseguir información sobre el o los temas que interesan;

  Tomar una fotografía o realizar una medición;

  Talleres de autoestima a adolescentes;

  Formación en sensibilización ambiental;

  Alfabetización de niños y niñas de una región;

  Taller de asertividad para mujeres

  entre otras.

Las actividades no se desarrollan en cualquier momento, sino que deben ser ordenadas siguiendo un orden lógico de ejecución. Para ordenar las actividades es necesario elaborar un cronograma donde se establezcan las actividades a desarrollar y el momento idóneo para su implementación.

Todas las actividades deberán de tener un responsable cuyas funciones sean definir, realizar y dar seguimiento a las mismas.

Las actividades y resultados del proyecto deben especificarse para las mujeres y los hombres por separado. Al planificar actividades es importante no aumentar la carga de trabajo de hombres y mujeres ni utilizarlos como mano de obra no remunerada. Además, es necesario que este plan de actividades prevea mecanismos para la resolución de posibles conflictos que puedan surgir en la comunidad a raíz del proyecto. Es recomendable formular las siguientes preguntas claves para verificar la sensibilidad de género con respecto a las actividades:
  ¿En las actividades del proyecto participan organizaciones de la comunidad? ¿Cómo es la participación de las organizaciones de mujeres? ¿Cómo es la participación de las mujeres en las demás organizaciones de la comunidad?

  Si existen comités de participación comunitaria vinculados al proyecto, ¿la participación de las mujeres y de los hombres es equitativa en éste?

  ¿Cómo participan las mujeres y cómo los hombres en las actividades del proyecto?

Otros aspectos a tener en cuenta en la definición de actividades: (López, 2008):

  En qué medida son las actividades factibles y se pueden establecer, desde un punto de vista legal, político, organizacional, sociocultural, ético. Recomendamos observar las normativas y leyes vigentes en la comunidad, en la localidad o del país según los ámbitos en los que vayamos a implementar el proyecto. Por ejemplo: si queremos construir viviendas, será necesario estudiar las leyes de construcción; si queremos construir centros sanitarios, las leyes respectivas acerca de centros de salud, sus criterios para poder ser considerado centro de salud, entre otros aspectos importantes. Al mismo tiempo si las actividades propuestas entran dentro de lo deseable y aceptable por una comunidad o por el contrario, ponen en riesgo sus tradiciones, valores o sus ideas.

  Conocer en qué medida la actividad será eficaz para prevenir o controlar el problema o para satisfacer las necesidades identificadas.

Además deberemos asegurarnos de que:

  Están incluidas todas las actividades necesarias para producir nuestros resultados.

  Las actividades contempladas contribuyan a la mejora de nuestros objetivos de actuación.

  Estén planteadas en términos de acciones y no en términos de resultados. Ej. “Construcción de tres escuelas en la región X” en lugar de “se conseguirá que las/os niñas/os vayan al colegio”.

  Asegurarnos de que el tiempo adjudicado para cada actividad sea realista. Puedes preguntar a personas que hayan realizado las actividades previamente, por ejemplo, puedes preguntar a constructores de la zona si el tiempo que proponéis para construir es realista o por el contrario se escapa de un tiempo real de ejecución.

  Al mismo tiempo corroborar que las actividades sean adecuadas al país en las que se enmarcan, en términos de cultura, instituciones, medio-ambientales, niveles tecnológicos, entre otros aspectos importantes.

Dentro de las actividades es necesario realizarse dos planteamientos importantes:

  Recursos necesarios

  Factores externos

En la determinación de recursos nos deberemos de plantear los recursos que tiene la comunidad para poder poner en marcha las actividades diseñadas en el proyecto. Para ello clasificamos los recursos en:

  Humanos (integrantes de las entidades, referentes comunitarios, grupos de vecinos)

  Materiales (herramientas, instrumentos de medición, aparatos)

  Tecnológicos
  Financieros (presupuestarios)

Debemos asegurarnos de que:

  Se pueden relacionar los recursos directamente con las actividades especificadas.

  Los recursos sean necesarios y suficientes para comenzar las actividades planteadas.

  El modo de descripción de los recursos sea adecuado y comprensible. Los recursos estén definidos de manera concreta y demostrable (cantidad, calidad, costes).

  Los recursos sean adecuados al país en términos de organización, género, cultura, tecnología, medio ambiente, etc.

Preguntas para la reflexión (Örtengren, 2005):

  ¿Qué recursos (humanos, financieros y materiales) han sido planteados en cada actividad para garantizar que el proyecto pueda ser desarrollado?

  ¿Han sido claramente definidas la división de roles y responsabilidades entre las partes?

  ¿Será el grupo de beneficiarias/os” capacitado para manejar las actividades del proyecto?

  ¿Qué otros proyectos en el mismo sector serán desarrollados por el gobierno, organizaciones no-gubernamentales y otros donantes? ¿Existe algún riesgo de conflicto?

  ¿Resultan adecuados los medios aportados para la participación de mujeres y hombres?

  ¿Existe tiempo y presupuesto para la participación y para el análisis de género?

  ¿Tiene en cuenta la planificación del tiempo, las limitaciones y necesidades de los géneros?

Veamos un ejemplo de clasificación de recursos para un proyecto de educación en un pueblo

En la determinación de los factores externos, ¿qué podemos hacer?
Son hechos, decisiones o acontecimientos que son necesarios para el éxito del proyecto, pero que se escapan de nuestro control. Estos factores pueden retrasar e impedir la ejecución del proyecto. Por ello es importante identificarlos cuanto antes y tenerlos en cuenta a la hora de planificar para así:

  Determinar probabilidades de éxito del proyecto.

  Evitar los riesgos serios, volviendo incluso a diseñar el proyecto.

  Delimitar el área y los límites de responsabilidad de la gestión del proyecto.

  Indicar áreas en las que se necesite más información o investigación.

Puede ser útil preguntarse:

  ¿Qué factores o conflictos de intereses –tanto internos como externos- pueden impedir, dificultar, o retrasar la ejecución del proyecto?

  ¿Hay riesgos externos (conflictos u otros factores) que puedan influir? ¿Con que probabilidad afectarían al proyecto? ¿Qué podemos hacer sobre éstos?

  ¿Hay algún factor crucial que nos condicione el éxito del proyecto?

  ¿Qué efectos colaterales negativos puede originar o potenciar nuestro proyecto?
  ¿Hemos reflexionado sobre estrategias alternativas para alcanzar el objetivo/ propósito del proyecto planeado y poder así evitar riesgos?

Un ejemplo de “factores externos” se daría en zonas en las que existen guerrillas o fuerte control institucionalizado del Estado. Estos factores pueden poder en peligro el desarrollo del proyecto. Sin ser casos tan extremos, podemos encontrar intereses confrontados con empresas situadas en el entorno en el cual vamos a intervenir y que pueden intentar influir para que el proyecto no tenga el apoyo institucional y los recursos necesarios para su implementación. A nivel más local, pueden ser incluso las ideas poco avanzadas de personas mayores las que limiten las necesidades e intereses de, sobre todo, las mujeres más jóvenes y las coaccionen para no participar. Todo esto es importante tenerlo en cuenta para poder preparar a priori a la comunidad, o acercar las habilidades para poder enfrentarse constructivamente a los conflictos que surjan de las maneras más positivas y respetuosas o encontrar alternativas de actuación con el mismo objetivo que la elegida.



Proyecto subvencionado por AECID Realizado por Laotong CB
Con la colaboración de Mujeres en Red y PROSA


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